Entre el ruido estridente y opresivo y los destellos de una blanca luz cegadora, me veo sin escapatoria de la claustrofóbica butaca del teatro, flanqueada por un novio impasible a un lado y una hilera de estudiantes al otro.

Puede que no fuera la forma más normal de pasar una calurosa tarde en mi día libre… Pero no me lo habría perdido por nada del mundo. ¿Cómo? ¿Que si quiero una entrada gratis para una afamada obra de teatro basada en lo que podría ser la novela más importante del siglo XX, y donde actúa un amigo mío? ¡Claro que quiero! Es una representación realmente sobrecogedora, por la calidad de los actores, la iluminación y el sonido que te hacen sentir literalmente el dolor de Winston Smith y te trastornan, tal como estaba previsto. Es una producción muy lograda, impactante y en gran parte fiel a los principales episodios, conceptos y acontecimientos del libro. Tiene adiciones y matices que recuerdan al público la relevancia que Orwell sigue teniendo actualmente, quizás ahora más que nunca dada la proliferación de políticos alarmistas y el fanatismo de peligrosos cultos lavacerebros que son una constante en nuestras vidas.

1984 es un gran libro y yo diría que se ha convertido en una obra inteligente que realmente te obliga a pensar. Totalmente recomendable.

Publicación de Gytha Lodge, Cambridge